miércoles, 26 de septiembre de 2012

NUESTROS HIJOS

El alcohólico puede encontrar que le es difícil reanudar relaciones amigables con sus hijos…Con el tiempo se darán cuenta de que él es un hombre nuevo y, a su modo, se lo harán notar… De este punto en adelante el progreso será rápido. Frecuentemente se producen resultados maravillosos después de una reconciliación como ésta.

ALCOHOLICOS ANONIMOS, p. 125


Mientras estaba en el camino de la recuperación recibí un regalo que nunca habría podido comprar. Fue una tarjeta de mi hijo en la universidad que decía, “Papá no puedes imaginar lo contento que estoy, sabiendo que todo está bien. Feliz cumpleaños, te quiero mucho.” Mi hijo me había dicho antes que me amaba. Durante la Navidad anterior, me dijo llorando, “Papá, yo te amo! ¿No puedes ver lo que te están haciendo a ti mismo?” Yo no podía verlo. Ahogado por la emoción, yo lloré, pero esta vez, cuando recibí la tarjeta de mi hijo, mis lágrimas fueron de alegría, no de desesperación.

martes, 25 de septiembre de 2012

LO PRIMERO ES LO PRIMERO

Algunos de nosotros hemos recibido golpes muy fuertes para aprender esta verdad: Con empleo o sin empleo, con esposa o sin esposa, sencillamente no dejamos de beber mientras antepongamos la dependencia de otras personas a la dependencia de Dios.

ALCOHOLICOS ANONIMOS, p. 91


Antes de llegar a Alcohólicos Anónimos, siempre tenía pretextos para echarme un trago: “Ella dijo…”, “el dijo…”, “me despidieron ayer…”, “hoy conseguí un nuevo trabajo.”


Ningún área de mi vida estaría bien si volviera a beber. Mi vida en sobriedad mejora cada día. Tengo que recordar siempre no beber, confiar en Dios y mantenerme activo en A. A. ¿Estoy poniendo hoy algo antes de mi sobriedad, antes de Dios o antes de Alcohólicos Anónimos?

domingo, 23 de septiembre de 2012

VIGILANCIA

Hemos visto esta verdad demostrada una y otra vez, “una vez alcohólico, alcohólico, para siempre.”Comenzando a beber después de un período de sobriedad, al poco tiempo estamos tan mal como siempre. Si estamos haciendo planes para dejar de beber, no debe haber reserva de ninguna clase, ni ninguna idea oculta de que algún día seremos inmunes al alcohol.

ALCOHOLICOS ANONIMOS, p. 31


Hoy soy alcohólico. Mañana no seré diferente. Mi alcoholismo vive dentro de mí ahora y por siempre. Nunca debo olvidar lo que soy. Con toda seguridad, el alcohol me matará si no reconozco y no tengo presente diariamente mi enfermedad. No estoy participando en un juego en el cual una pérdida es sólo un contratiempo.
Estoy tratando con mi enfermedad para la cual no hay curación, solamente la aceptación y la vigilancia diaria.

“YO ERA UNA EXCEPCIÓN”

Él (Bill W.) me dijo, gentil y simplemente, “¿Crees tú que eres uno de los nuestros?.

ALCOHOLICOS ANOMINOS, p. 413 (tercera edición, A. A. W.S., Inc., N. Y.)


Durante mi vida de bebedor estaba convencido de que yo era una excepción. Creía que yo estaba más allá de los pequeños requisitos y tenía el derecho a ser dispensado. Nunca me dí cuenta de que el oscuro contrapeso de mi actitud era la constante sensación de que yo no “pertenecía”. En un principio, en A. A. me identificaba con otros solamente como alcohólico. ¡Qué maravilloso despertar ha sido para mí darme cuenta de que, si los seres humanos estaban haciendo lo mejor que podían, también yo lo estaba! Todos los dolores, confusiones y alegrías que ellos sentían no son excepcionales, sino parte de mi vida, como lo son de la vida de cualquiera.

viernes, 21 de septiembre de 2012

UN “FILON INAGOTABLE”

Como el demacrado explorador, después de apretarse el cinturón a la barriga vacía, hemos encontrado oro. La alegría que sentimos por la liberación de toda una vida de frustraciones no tuvo límites. Papá piensa que ha encontrado algo mejor que el oro. Durante algún tiempo puede ser que trate de abrazarse solo al nuevo tesoro. Puede ser que, de momento, no haya visto que apenas ha arañado un filón inagotable, que le dará dividendos solamente si lo trabaja el resto de su vida e insiste en regalar todo el producto.

ALCOHOLICOS ANONIMOS, p. 120


Cuando yo hablo con un recién llegado a Alcohólicos Anónimos, mi pasado me mira directamente a la cara. Veo el dolor que hay en esos ojos esperanzados, extiendo mi mano y entonces se produce el milagro: Yo me alivio. Cuando llego a tocar esa alma temblorosa, mis problemas se desvanecen.

LA ÚLTIMA PROMESA

De pronto comprendemos que Dios está haciendo por nosotros lo que por nosotros mismos no podíamos hacer.

ALCOHOLICOS ANONIMOS, p. 78


La última promesa del Libro Grande se hizo realidad para mí el primer día de mi sobriedad. Dios me mantuvo sobrio ese día, y todos los demás días en que le permití a Él obrar en mi vida. Él me da la fortaleza, el valor y la orientación para cumplir con mis responsabilidades en la vida y para que pueda llegar a otros y ayudarles a mantenerse sobrios y a desarrollarse. Él se manifiesta en mí, haciéndome un conducto de Su palabra, de Su pensamiento y de Sus actos. Él trabaja con mi ser interior, mientras yo produzco en el mundo exterior; porque Él no hará por mí, lo que yo puedo hacer por mí mismo. Tengo que estar dispuesto a hacer Su trabajo para que Él pueda funcionar con éxito a través mío.

jueves, 20 de septiembre de 2012

PODER SUPERIOR COMO GUÍA

Ocúpate, pues, de que tu relación con Él ande bien y grandes acontecimientos te sucederán a ti y a infinidad de otros. Ésta es para nosotros la Gran Realidad.

ALCOHOLICOS ANONIMOS, p. 152


Tener una relación buena con Dios me parecía ser imposible.
Mi pasado caótico me había dejado lleno de culpabilidad y remordimiento y yo me preguntaba cómo podría funcionar este “asunto de Dios.” A. A. me dijo que yo debía poner mi vida y mi voluntad al cuidado de Dios, como yo lo concibiera. Sin tener otro lugar donde acudir, me puse de rodillas y exclamé, “¡Dios, yo no puedo hacerlo, por favor ayúdame!”

Cuando admití mi impotencia, un rayito de luz empezó a llegar a mi alma y luego emergió mi disposición a dejar que Dios controlase mi vida. Con Él como guía, grandes acontecimientos empezaron a suceder y encontré el comienzo de la sobriedad.