…sabemos que los sin sabores que acarreó la bebida tenían que venir antes de la sobriedad y los disturbios emocionales, antes de la serenidad.
DOCE PASOS Y DOCE TRADICIONES, p. 108
Me gusta mucho pasar el tiempo en mi jardín abonando y podando mis lindas flores. Un día cuando estaba ocupada dando tijeretazos, una vecina se detuvo. Ella comentó, ¡oh! Sus plantas son tan bellas, me parece una lástima tener que cortarlas. Yo le contesté: Yo sé cómo te sientes, pero hay que quitar el exceso para que crezcan más fuertes y sanas. Más tarde pensé que quizá mis plantas sentían dolor, pero Dios y yo sabemos que es parte del plan y yo he visto los resultados. Pronto recordé mi precioso programa de A. A. y cómo crecemos todos por medio del dolor. Pido a Dios que me pode cuando es tiempo, para que así pueda crecer.
jueves, 4 de octubre de 2012
miércoles, 3 de octubre de 2012
SERENIDAD DESPUES DE LA TORMENTA
Un sabio dijo que “el dolor es la piedra del toque del progreso espiritual.” Los a.a. estamos completamente de acuerdo en esto…
DOCE PASOS Y DOCE TRADICIONES, p. 108
Cuando me encuentro en la montaña rusa de la confusión emocional, recuerdo que el crecimiento es frecuentemente doloroso; mi evolución en el programa de A. A. me ha enseñado que debo experimentar el cambio que, por doloroso que sea, acabará guiándome del egoísmo a la abnegación. Si he de tener serenidad, tengo que pasar por la confusión emocional y sus consiguientes malestares, y estar agradecido por el continuo progreso espiritual.
DOCE PASOS Y DOCE TRADICIONES, p. 108
Cuando me encuentro en la montaña rusa de la confusión emocional, recuerdo que el crecimiento es frecuentemente doloroso; mi evolución en el programa de A. A. me ha enseñado que debo experimentar el cambio que, por doloroso que sea, acabará guiándome del egoísmo a la abnegación. Si he de tener serenidad, tengo que pasar por la confusión emocional y sus consiguientes malestares, y estar agradecido por el continuo progreso espiritual.
martes, 2 de octubre de 2012
“LA PRUEBA DE ACIDO”
A medida que trabajamos los primeros nueve Pasos, nos preparamos para la aventura de una nueva vida. Pero cuando llegamos al Décimo Paso, empezamos a llevar a la práctica nuestra nueva manera de vivir que hemos logrado en A. A. día a día en cualquiera de las circunstancias. Entonces se presenta la prueba más difícil. ¿Podemos mantenernos sobrios y emocionalmente equilibrados?
DOCE PASOS Y DOCE TRADICIONES, p. 101
Yo sé que las promesas se están cumpliendo en mi vida, pero quiero mantenerlas y desarrollarlas con la aplicación diaria del Décimo Paso. Por medio de este Paso, he llegado a darme cuenta de que, si estoy alterado, es porque hay algo que no está bien. La otra persona puede también estar equivocada, pero yo puedo contender solamente con mis sentimientos. Cuando me siento herido o disgustado, tengo que buscar continuamente la causa dentro de mí y entonces tengo que admitir y corregir mis errores. No es fácil, pero mientras sepa que estoy progresando espiritualmente, yo sé que puedo considerar mi esfuerzo como un trabajo bien hecho. He descubierto que el dolor es un amigo; me hace saber que hay algo en mis emociones que no está bien. Cuando actúo de la forma apropiada por medio de los Doce Pasos, el dolor desaparece poco a poco.
DOCE PASOS Y DOCE TRADICIONES, p. 101
Yo sé que las promesas se están cumpliendo en mi vida, pero quiero mantenerlas y desarrollarlas con la aplicación diaria del Décimo Paso. Por medio de este Paso, he llegado a darme cuenta de que, si estoy alterado, es porque hay algo que no está bien. La otra persona puede también estar equivocada, pero yo puedo contender solamente con mis sentimientos. Cuando me siento herido o disgustado, tengo que buscar continuamente la causa dentro de mí y entonces tengo que admitir y corregir mis errores. No es fácil, pero mientras sepa que estoy progresando espiritualmente, yo sé que puedo considerar mi esfuerzo como un trabajo bien hecho. He descubierto que el dolor es un amigo; me hace saber que hay algo en mis emociones que no está bien. Cuando actúo de la forma apropiada por medio de los Doce Pasos, el dolor desaparece poco a poco.
lunes, 1 de octubre de 2012
PARA NO DORMIRSE EN LOS LAURELES
Es fácil descuidarnos en el programa espiritual de acción y dormirnos en nuestros laureles. Si lo hacemos, estamos buscando dificultades porque el alcohol es un enemigo sutil.
ALCOHOLICOS ANONIMOS, p. 79
Cuando sufro es fácil mantenerme cerca de los amigos que he encontrado en el programa. Las soluciones contenidas en los Doce Pasos de A. A. me alivian ese dolor. Pero cuando me siento bien y las cosas me van bien, puede que me duerma en mis laureles. Para decirlo sencillamente, me vuelvo perezoso y me convierto en el problema, en lugar de en la solución. Tengo que ponerme en acción, hacer mi inventario: ¿Dónde estoy y a dónde voy? Un inventario diario me enseñará lo que tengo que cambiar para recuperar mi equilibrio espiritual. Admitir lo que encuentro dentro de mí, ante Dios y ante otro ser humano, me mantiene honesto y humilde.
ALCOHOLICOS ANONIMOS, p. 79
Cuando sufro es fácil mantenerme cerca de los amigos que he encontrado en el programa. Las soluciones contenidas en los Doce Pasos de A. A. me alivian ese dolor. Pero cuando me siento bien y las cosas me van bien, puede que me duerma en mis laureles. Para decirlo sencillamente, me vuelvo perezoso y me convierto en el problema, en lugar de en la solución. Tengo que ponerme en acción, hacer mi inventario: ¿Dónde estoy y a dónde voy? Un inventario diario me enseñará lo que tengo que cambiar para recuperar mi equilibrio espiritual. Admitir lo que encuentro dentro de mí, ante Dios y ante otro ser humano, me mantiene honesto y humilde.
sábado, 29 de septiembre de 2012
EXACTAMENTE IGUALES
El contacto frecuente con recién llegados y entre unos y otros es el punto luminoso de nuestras vidas.
ALCOHOLICOS ANONIMOS, p. 83
Un hombre llegó borracho a una reunión, interrumpió a los participantes, se puso de pie y se quitó la camisa; tambaleante y bullicioso iba y venía por café; exigió que le dejaran hablar y finalmente insultó al secretario del grupo y se fue. A mí me agradó que estuviera allí, vi una vez más lo que había sido yo. Y vi también lo que todavía soy y lo que podría ser. No tengo que estar borracho para querer ser la excepción y el centro de atención. Frecuentemente me he sentido abusado y he respondido abusivamente cuando sencillamente se me estaba tratando como un ser humano común y corriente. Cuanto más insistía aquel hombre que era diferente, más me daba cuenta de que él y yo éramos exactamente iguales.
ALCOHOLICOS ANONIMOS, p. 83
Un hombre llegó borracho a una reunión, interrumpió a los participantes, se puso de pie y se quitó la camisa; tambaleante y bullicioso iba y venía por café; exigió que le dejaran hablar y finalmente insultó al secretario del grupo y se fue. A mí me agradó que estuviera allí, vi una vez más lo que había sido yo. Y vi también lo que todavía soy y lo que podría ser. No tengo que estar borracho para querer ser la excepción y el centro de atención. Frecuentemente me he sentido abusado y he respondido abusivamente cuando sencillamente se me estaba tratando como un ser humano común y corriente. Cuanto más insistía aquel hombre que era diferente, más me daba cuenta de que él y yo éramos exactamente iguales.
viernes, 28 de septiembre de 2012
AMOR SIN CONDICIONES
Le experiencia práctica demuestra que no hay nada que asegure tanto la inmunidad a la bebida como el trabajo intensivo con otros alcohólicos.
ALCOHOLICOS ANONIMOS, p. 83
El apadrinamiento me tenía reservadas dos sorpresas. Primero, que mis ahijados se preocuparan por mí. Lo que yo había creído que era gratitud, era más bien amor. Querían que yo fuera feliz, que me desarrollara y permaneciera sobrio. El hecho de saber cómo se sentían, más de una vez evitó que yo bebiera. Segundo, descubrí que yo podía amar a alguien responsablemente, con un respetuoso y auténtico interés por el desarrollo de esta persona. Antes de eso, creía que mi capacidad para interesarme sinceramente por el bienestar de otra persona se había atrofiado por la falta de uso. Saber que yo puedo amar, sin avaricia ni inquietud, ha sido uno de los más preciados regalos que me ha dado el programa. La gratitud por este regalo me ha mantenido sobrio muchas veces.
ALCOHOLICOS ANONIMOS, p. 83
El apadrinamiento me tenía reservadas dos sorpresas. Primero, que mis ahijados se preocuparan por mí. Lo que yo había creído que era gratitud, era más bien amor. Querían que yo fuera feliz, que me desarrollara y permaneciera sobrio. El hecho de saber cómo se sentían, más de una vez evitó que yo bebiera. Segundo, descubrí que yo podía amar a alguien responsablemente, con un respetuoso y auténtico interés por el desarrollo de esta persona. Antes de eso, creía que mi capacidad para interesarme sinceramente por el bienestar de otra persona se había atrofiado por la falta de uso. Saber que yo puedo amar, sin avaricia ni inquietud, ha sido uno de los más preciados regalos que me ha dado el programa. La gratitud por este regalo me ha mantenido sobrio muchas veces.
jueves, 27 de septiembre de 2012
SIN RESERVAS
Rebosante de gratitud, el corazón tiene que latir con un amor…
TAL COMO LA VE BILL, No. 37
Si mientras practico el servicio a otros, mis éxitos ocasionan la grandiosidad, yo tengo que reflexionar sobre lo que me condujo hasta este punto. Lo que se me ha dado alegremente y con amor, debe seguirse pasando sin reservas y sin expectativas. Porque a medida que crezco, veo que, por mucho que sea lo que dé con amor, yo recibo mucho más en espíritu.
TAL COMO LA VE BILL, No. 37
Si mientras practico el servicio a otros, mis éxitos ocasionan la grandiosidad, yo tengo que reflexionar sobre lo que me condujo hasta este punto. Lo que se me ha dado alegremente y con amor, debe seguirse pasando sin reservas y sin expectativas. Porque a medida que crezco, veo que, por mucho que sea lo que dé con amor, yo recibo mucho más en espíritu.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)