jueves, 11 de octubre de 2012

AUTODISCIPLINA

Nuestro primer objetivo será el fomento de la moderación.

DOCE PASOS Y DOCE TRADICIONES, p. 105


Conducir mi coche a mi trabajo me da la oportunidad de auto examinarme. Un día, mientras hacía este viaje, empecé a revisar mi progreso en sobriedad y no me gustó mucho lo que ví. Esperaba que a medida que el día progresaba, yo olvidaría esos pensamientos molestos, pero según se sucedían los desengaños, mi descontento solamente crecía y las presiones internas seguían aumentando.
Me retiré a una mesa aislada en el salón de recreo y me pregunté a mi mismo cómo podía sacar el mejor provecho del resto del día. Cuando las cosas iban mal en el pasado, instintivamente yo quería combatirlas. Pero durante el corto tiempo que había estado tratando de vivir el programa de A. A., aprendí a retroceder un paso para mirarme a mí mismo. Reconocí que, aunque yo no era la persona que quería ser, ya no reaccionaba como hacía antes. Aquellos viejos moldes de comportamiento solamente trajeron dolor y tristeza para mí y para otros.
Regresé a mi puesto de trabajo, resulto a hacer de este día un día productivo, agradeciéndole a Dios la oportunidad de hacer progresos ese día.

miércoles, 10 de octubre de 2012

COMPONERME A MÍ, NO A TI

Si alguien me lastima y nos molestamos, también andamos mal.

DOCE PASOS Y DOCE TRADICIONES, p. 103


¡Qué liberación sentí yo cuando se me llamó la atención sobre esta cita! De pronto vi que yo podía hacer algo por mi ira, podía componerme a mí mismo, en lugar de tratar de componerlos a ellos. Creo que no hay excepciones a este axioma. Cuando estoy enojado, mi ira está siempre centrada en mí mismo. Tengo que seguir recordándome a mí mismo que soy humano, que estoy haciendo lo mejor que puedo, aun cuando lo mejor sea algunas veces muy poco. Así es que le pido a Dios que haga desaparecer mi ira y verdaderamente me ponga en libertad.

martes, 9 de octubre de 2012

UN AXIOMA ESPIRITUAL

Es un axioma espiritual que cada vez que nos alteramos, no importa cuál sea el motivo, hay algo que no está bien en nosotros.

DOCE PASOS Y DOCE TRADICIONES, p. 103


Yo nunca entendí verdaderamente el axioma espiritual del Décimo Paso hasta que tuve la siguiente experiencia. Estaba yo sentado leyendo en mi cuarto, a altas horas de la noche, cuando de pronto oí ladrar a mis perros en el patio de atrás. Mis vecinos se disgustaron con esta clase de perturbación, así es que, entre enojado y avergonzado, temiendo la desaprobación de mis vecinos, inmediatamente hice entrar a mis perros. Algunas semanas más tarde se repitió exactamente la misma situación, pero esta vez, debido a que estaba más en paz conmigo mismo, pude aceptar la situación, los perros tienen que ladrar, y calmadamente los hice entrar. Ambos incidentes me enseñaron que cuando una persona experimenta eventos casi idénticos y reacciona de dos maneras diferentes, no es el evento el que tiene la importancia principal, sino la condición espiritual de la persona. Los sentimientos vienen de adentro y no de circunstancias exteriores. Cuando mi condición espiritual es positiva, yo reacciono positivamente.

lunes, 8 de octubre de 2012

INVENTARIO DIARIO

…y cuando nos equivocábamos lo admitíamos inmediatamente.

ALCOHOLICOS ANONIMOS, p. 55


Yo estaba empezando a abordar mi nueva vida de sobriedad con un entusiasmo desacostumbrado. Estaba cultivando nuevos amigos y algunas de mis amistades dañadas se habían comenzado a arreglar. La vida era emocionante e incluso había empezado a disfrutar mi trabajo y llegué a ser tan atrevido como para hacer un informe sobre la falta de cuidado apropiado con algunos de nuestros clientes. Un día, un compañero de trabajo me informó que mi jefe estaba verdaderamente disgustado debido a que una queja, sometida pasándole a él por alto, le había causado mucha molestia con sus superiores. Yo sabía que mi informe había creado el problema y empecé a sentirme responsable del problema de mi jefe. Al discutir el asunto, mi compañero trató de convencerme de que no era necesario disculparme, pero pronto empecé a convencerme de que tenía que hacer algo, fueran cuales fueran los resultados.
Cuando me dirigí a mi jefe admitiendo mi parte en sus dificultades, él se sorprendió. Pero cosas inesperadas salieron a nuestro encuentro y mi jefe y yo pudimos acordar una cooperación más directa y eficaz en el futuro.

domingo, 7 de octubre de 2012

CONTROL DIARIO

Continuamos haciendo nuestro inventario personal…

DOCE PASOS Y DOCE TRADICIONES, p. 101


El axioma espiritual mencionado en el Décimo Paso, “cada vez que estamos perturbados, no importa cuál sea la causa, hay algo mal en nosotros”, me dice también que no hay excepciones. Por muy irrazonables que otros me parezcan, yo soy responsable de no reaccionar negativamente. Ocurra lo que ocurra a mi alrededor, yo siempre tengo la prerrogativa y la responsabilidad de decidir lo que ocurre dentro de mí. Yo soy el creador de mi propia realidad.
Cuando hago mi inventario diario, sé que debo dejar de juzgar a otros. Si juzgo a otros, probablemente estoy juzgándome a mí mismo. Quien más me fastidia es mi mejor maestro. Tengo mucho que aprender de él o de ella y, en mi corazón, yo debo agradecérselo.

sábado, 6 de octubre de 2012

ENFRENTARNOS A NOSOTROS MISMOS

…el temor dice: “No te atrevas a mirar…”

DOCE PASOS Y DOCE TRADICIONES, p. 51


¡Cuán frecuentemente en mis días de bebedor yo evitaba una tarea sólo porque me parecía muy grande! ¿Es de extrañar entonces que, aun estando sobrio por algún tiempo, actúe de la misma manera cuando me enfrento a lo que parece ser un trabajo monumental, tal como hacer sin miedo un minucioso inventario moral de mí mismo? Lo que descubro, después de llegar al otro lado, cuando ya he completado mi inventario, es que la ilusión era más grande que la realidad. El temor de enfrentarme a mí mismo me paralizaba y, hasta que no estuviera dispuesto a poner el lápiz sobre el papel, yo estaba bloqueando mi crecimiento a causa de algo intangible.

viernes, 5 de octubre de 2012

EQUIPAJE DEL AYER

Porque la gente sensata siempre ha sabido que nadie puede hacer mucho por su vida hasta que el examen de sí mismo no se vuelva un hábito, hasta que no se admita y acepte lo que se descubre y hasta que no se trate de corregir con insistencia y paciencia aquello que esté mal.

DOCE PASOS Y DOCE TRADICIONES, pp. 101-102


Yo tengo más que suficiente para manejar hoy, sin tener que arrastrar también el equipaje del ayer. Tengo que hacer el balance hoy si deseo tener una oportunidad mañana. Así es que me pregunto a mí mismo si he errado y cómo puedo evitar repetir ese comportamiento.

¿Ofendí a alguien, ayudé a alguien, y por qué? Una parte del hoy puede derramarse sobre el mañana, pero la mayor parte no tiene que hacerlo si yo hago un honesto inventario diario.