sábado, 15 de diciembre de 2012

HACER CUALQUIER COSA PARA AYUDAR

Ofrécele (al alcohólico) tu amistar y compañerismo. Dile que si quiere ponerse bien, tú harás cualquier cosa para ayudarlo.

ALCOHOLICOS ANONIMOS, p. 88


Yo recuerdo la atracción que sentía hacia los dos hombres de A. A., que hicieron el Duodécimo Paso conmigo. Me dijeron que yo podía obtener lo que ellos tenían, sin condiciones, y que lo único que tenía que hacer era tomar la decisión de unirme a ellos en el sendero de la recuperación. Cuando trato de convencer a un recién llegado para que haga las cosas a mi manera, olvido lo beneficioso que era para mí la generosa amplitud de mente de estos hombres.

viernes, 14 de diciembre de 2012

LLEGAR AL ALCOHOLICO

Nunca le hables a un alcohólico desde una cumbre moral o espiritual; sencillamente muéstrale el equipo de instrumentos espirituales para que él los inspeccione. Demuéstrale cómo funcionaron para ti.

ALCOHOLICOS ANONIMOS, p. 88


¿Tengo yo la tendencia a mirar al recién llegado que acabo de conocer desde mi percibida perspectiva de éxito en A. A.? ¿Lo comparo a él con los numerosos conocidos que tengo en la Comunidad? ¿Le enseño en un tono magistral la voz de A. A.? ¿Cuál es mi verdadera actitud hacia él? Yo tengo que examinarme a mí mismo siempre que encuentre un recién llegado para asegurarme de que estoy llevando el mensaje con sencillez, con humildad y con generosidad. Aquél que todavía sufre de la terrible enfermedad del alcoholismo tiene que encontrar en mí a un amigo que le permita conocer la manera de A. A., porque yo tuve un amigo así cuando llegué. Hoy me toca a mí extender mi mano con amor a mi hermano o hermano alcohólico y enseñarle el camino a la felicidad.

jueves, 13 de diciembre de 2012

PENSAR EN OTROS

Nuestras mismas vidas, como ex bebedores problema que somos, dependen de nuestra constante preocupación por otros y de la manera en que podamos satisfacer sus necesidades.

ALCOHOLICOS ANONIMOS, p. 18


Nunca me ha resultado fácil pensar en otros.
Aun cuando trato de practicar el programa de A. A. siempre soy propenso a pensar: “¿Cómo me encuentro hoy? ¿Me siento feliz, alegre y libre?” El programa me dice que mis pensamientos tienen que dirigirse a aquellos alrededor mío: “¿Le gustaría a este principiante tener alguien con quien hablar?” “A esa persona la veo un poco triste hoy, quizá podría levantarle el ánimo.” Solamente cuando olvido mis problemas y me esfuerzo para aportar algo a otros, puedo empezar a alcanzar la serenidad, el conocimiento consciente de Dios que Busco.

miércoles, 12 de diciembre de 2012

UNA SOLUCION COMUN

El hecho tremendo para cada uno de nosotros es que hemos descubierto una solución común. Tenemos una salida en la que podemos estar completamente de acuerdo y a base de la cual podemos incorporarnos a la acción fraternal y armoniosa. Ésta es la gran noticia, la buena nueva que este libro lleva a los que padecen del alcoholismo.

ALCOHOLICOS ANONIMOS, p. 16


El trabajo del Décimo Segundo Paso de mayor extensión fue la publicación de nuestro Libro Grande, Alcohólicos Anónimos. Para llevar el mensaje pocos pueden igualar a este libro. Mi idea es salir de mí mismo y simplemente hacer lo que pueda. Aunque no se me haya pedido apadrinar a nadie y mi teléfono suene muy rara vez, todavía puedo hacer trabajo del Décimo Segundo Paso. Participo en “acción fraternal y armoniosa.” Llego siempre temprano a las reuniones para recibir a la gente, ayudo a preparar la sala y comparto mi experiencia, fortaleza y esperanza. También hago lo que puedo en el servicio. Mi Poder Superior me da exactamente lo que Él quiere que haga en cualquier etapa de mi recuperación y, si se lo permito, mi buena disposición me traerá el trabajo del Décimo Segundo Paso automáticamente.

martes, 11 de diciembre de 2012

“UNA VERDADERA HUMILDAD”

…debemos practicar una modestia verdaderamente humilde. Todo esto a fin de que las bendiciones que conocemos nunca nos estropeen; que vivamos siempre en contemplación agradecida de Él que preside sobre todos nosotros.

EL LENGUAJE DEL CORAZON, p. 2


La experiencia me ha enseñado que mi personalidad alcohólica tiene tendencia hacia la grandiosidad. Aparentemente con buenas intenciones, puedo salirme por la tangente al perseguir mis “causas”. Mi ego toma el mando y pierdo de vista mi propósito primordial. Puede que incluso me atribuya el mérito por las obras de Dios en mi vida. Tal sentimiento exagerado de mi propia importancia es peligroso para mi sobriedad y puede causar un grave daño a A.A. como un todo.

Mi salvaguarda, la Duodécima Tradición, sirve para mantenerme humilde. Me doy cuenta de que, como individuo y como miembro de la Comunidad, no puedo hacer alarde mis logros, y que “Dios hace por nosotros lo que por nosotros mismos no podíamos hacer.”

lunes, 10 de diciembre de 2012

LLEVAR EL MENSAJE

Contemplemos ahora el resto del Paso Doce. La maravillosa energía que libera y la ávida acción con la que lleva nuestro mensaje al alcohólico que aún sufre y que acaba por convertir los Doce Pasos en acción en todos los asuntos de nuestra vida, es el gran beneficio, la realidad magnífica de Alcohólicos Anónimos.

DOCE PASOS Y DOCE TRADICIONES, p. 129


Renunciar al mundo alcohólico no es abandonarlo, sino más bien actuar bajo principios que he llegado a amar y valorar, y a devolver a otros que aún sufren la serenidad que yo he llegado a conocer. Cuando estoy verdaderamente dedicado a este propósito, importa poco qué ropas lleves o cómo me gane la vida. Mi tarea es llevar el mensaje y guiar por el ejemplo, no por proyecto.

domingo, 9 de diciembre de 2012

AMOR SIN PRECIO

Cuando se examina el Décimo Segundo Paso en todo lo que encierra, se comprende lo que quiere decir amor desinteresado.

DOCE PASOS Y DOCE TRADICIONES, p. 125


Para empezar a practicar el Décimo Segundo Paso, yo tenía que trabajar en mi sinceridad, en mi honestidad y aprender a actuar con humildad. Llevar el mensaje es un don de mí mismo, no importa cuántos años de sobriedad pueda haber acumulado. Mis sueños pueden hacerse realidad. Refuerzo mi sobriedad compartiendo lo que he recibido libremente. Al reflexionar sobre la época en que empezó mi recuperación, ya había una semilla de esperanza de que podría ayudar a otro borracho a liberarse de su fango alcohólico. Mi deseo de ayudar a otro borracho es la clave de mi salud espiritual. Pero nunca olvido que Dios actúa a través mío. Soy solamente su instrumento.

Aun si la otra persona no está lista, es un éxito, porque mi esfuerzo a su favor me ha ayudado a mantenerme sobrio y a fortalecerme. La clave está en actuar, en nunca cansarme de trabajar mi Décimo Segundo Paso. Si hoy puedo reír, no me dejes olvidar aquellos días en que lloraba. Dios me recuerda que puedo sentir compasión.