viernes, 29 de marzo de 2013

SERVIDORES DE CONFIANZA

Son Servidores. Suyo es en ocasiones el “ingrato” privilegio de atender a las tareas domésticas del grupo.

DOCE PASOS Y DOCE TRADICIONES, p. 160

En su libro Zorba el Griego, Nikos Kazantzakis describe a su personaje principal en diálogo con un viejo que afanoso planta un árbol. “¿Qué haces?”, pregunta Zorba con curiosidad. “Ya lo ves, hijo mío. Planto un árbol”, responde el viejo. “¿Y para qué plantarlo si no has de verlo dar fruto?”, insistió Zorba. Y el viejo responde, “Yo, hijo mío, vivo como si nunca fuera a morirme.” Ante la respuesta Zorba esboza una sonrisa y, mientras se aleja, exclama con ironía, “¡Qué extraño! ¡Yo vivo como si fuera a morirme mañana!”

He comprobado como alcohólico anónimo, que el Tercer Legado es el terreno fértil para plantar el árbol de mi sobriedad. Los frutos que cosecho son maravillosos: paz, seguridad, comprensión y 24 horas de eterna realización; también, sano juicio para escuchar a la voz de mi conciencia, cuando sutilmente me habla en silencio y me dice: Debes dejar el servicio, otros también tienen que plantar y cosechar.

IGUALDAD

Nuestra Comunidad debe incluir a todos los que sufren del alcoholismo. Por eso, no podemos rechazar a nadie que quiera recuperarse. Ni debe el ser miembro de AA depender del dinero o de la conformidad. Cuando quiera que dos o tres alcohólicos se reúnan en interés de la sobriedad, podrán llamarse un grupo de A. A. con tal de que, como grupo, no tenga otra afiliación.

ALCOHOLICOS ANONIMOS, p. 165

Antes de A. A., frecuentemente sentía que yo no “encajaba” con la gente de mi alrededor. Generalmente “ellos” tenían más o menos dinero que yo, y mis puntos de vista no iban con los de “ellos.” La cantidad de prejuicios que yo había experimentado en la sociedad sólo servían para demostrarme la falsedad de alguna gente “hipócrita.”

Después de unirme a A. A., encontré la manera de vida que yo había estado buscando. En A. A. ningún miembro es mejor que otro; nosotros somos solamente alcohólicos tratando de recuperarnos del alcoholismo.

miércoles, 27 de marzo de 2013

LAS LIBERTADES DE A. A

Ya sabemos lo que verdaderamente son nuestras diversas libertades; y confiamos en que ninguna generación futura de A. A. se sienta en la obligación de limitarlas. Nuestras libertades de A. A. constituyen la tierra en que puede florecer el auténtico amor…

EL LENGUAJE DEL CORAZÓN, p 303

Yo tenía deseos inmensos de libertad. Primero, libertad para beber; más tarde, liberación de la bebida. El programa de recuperación de A. A. descansa en una base de libre elección. No hay mandatos, leyes ni mandamientos. El programa espiritual de A. A., como se ha delineado en los Doce Pasos y por el cual se me ofrecen libertades aún mayores, es solamente sugerido. Yo puedo tomarlo o dejarlo. Se ofrece el apadrinamiento, no se obliga, y yo voy y vengo como lo desee. Son éstas y otras libertades las que me permiten recobrar la dignidad, que fue aplastada por la carga de la bebida y que tanto se necesita para apoyar una sobriedad duradera.

martes, 26 de marzo de 2013

LA ENSEÑANZA NUNCA ACABA

Entrégate a Dios, tal como tú lo concibes. Admite tus faltas ante Él y ante tus semejantes. Limpia de escombros tu pasado. Da con largueza de lo que has encontrado y únete a nosotros. Estaremos contigo en la Fraternidad del Espíritu, y seguramente te encontrarás con algunos de nosotros cuando vayas por el Camino del Destino Feliz. Dios te bendiga y conserve hasta entonces.

ALCOHOLICOS ANONIMOS, p. 152

Cada vez que leo estas palabras se me hace un nudo en la garganta. Al principio era porque sentía “¡Oh, no! Se acabó la enseñanza. Ahora tengo que hacerlo solo. Nunca volveré a ser tan nuevo, otra vez.” Hoy, cuando leo las mismas palabras, siento un profundo afecto por los pioneros de A. A., dándome cuenta de que resumen todo lo que creo y todo por lo que me esfuerzo; y que, con la bendición de Dios, la enseñanza nunca se acaba, nunca tengo que hacerlo solo y cada día es un día nuevo.

lunes, 25 de marzo de 2013

UN CORAZÓN LLENO DE GRATITUD

Me esfuerzo por aferrarme a la verdad de que un corazón lleno y agradecido no puede abrigar grandes presunciones. Rebosante de gratitud, el corazón tiene que latir con un amor que fluya hacia todo lo que nos rodea, la emoción más elevada que jamás podamos experimentar.

TAL COMO LA VE BILL, No. 37

Yo creo que nosotros en Alcohólicos Anónimos somos afortunados por el hecho de que constantemente se nos recuerda la necesidad de estar agradecidos y de cuán importante es la gratitud para nuestra sobriedad. Yo estoy verdaderamente agradecido por la sobriedad que Dios me ha dado por medio del programa de A. A. y me agrada poder devolver lo que libremente se me dio. Estoy agradecido no solamente por la sobriedad, sino por la calidad de vida que me ha traído mi sobriedad. Dios ha tenido la bondad de darme días sobrios y una vida dotada de paz y satisfacción, así como la capacidad de dar y recibir amor, y la oportunidad de servir a otros en nuestra Asociación, en mi familia y en mi comunidad. Por todo esto, yo tengo “un corazón lleno de gratitud.”

domingo, 24 de marzo de 2013

ACTIVO, NO PASIVO

“El ser humano debe pensar y actuar. No fue creado a la imagen de Dios para ser un autómata.”

TAL COMO LA VE BILL, No. 55

Antes de unirme a A. A., a menudo no reflexionaba sino que reaccionaba ante las situaciones y la gente. Cuando no reaccionaba, actuada de una forma mecánica. Después de unirme a A. A., empecé a buscar la orientación diaria de un Poder Superior a mí mismo y a aprender a estar atento a esta orientación. Luego empecé a tomar decisiones y a llevarlas a cabo, en vez de reaccionar ante ellas. Los resultados han sido constructivos; ya no permito que otros tomen decisiones por mí y que luego me critiquen por ello.

Hoy, y todos los días, con el corazón lleno de gratitud y el deseo de que la voluntad de Dios se haga por medio de mí, mi vida es digna de compartir, especialmente con mis compañeros alcohólicos. Sobre todo, si yo no hago una religión de nada ni siquiera de A. A., entonces puedo ser un cauce abierto para la expresión de Dios.

sábado, 23 de marzo de 2013

…NO DEBE HABER MÁS RESERVAS

Hemos visto estar verdad demostrada una y otra vez, “una vez alcohólico, alcohólico para siempre”. Si estamos haciendo planes para dejar de beber, no debe haber reserva de ninguna clase, ni ninguna idea oculta de que algún día seremos inmunes al alcohol…Para estar gravemente afectado, no es necesario que uno haya estado bebiendo durante mucho tiempo, ni que beba tanto como lo hicimos algunos de nosotros. Esto es particularmente cierto en las mujeres. Las potencialmente alcohólicas a veces se vuelven verdaderamente tales y, en unos cuantos años, su caso está muy avanzado.

ALCOHOLICOS ANONIMOS, p. 31

Estas palabras las tengo subrayadas en mi libro. Son ciertas para hombres y mujeres alcohólicos. En muchas ocasiones yo he abierto mi libro en esta página y he reflexionado sobre este pasaje. Nunca tengo que engañarme a mí misma recordando mis, a veces, diferentes maneras de beber o creyéndome “curada.” Prefiero pensar que, si la sobriedad es un regalo de Dios para mí, entonces mi vida sobria es mi regalo para Dios. Espero que Dios esté tan feliz con Su regalo como yo lo estoy con el mío.