domingo, 29 de abril de 2012
Reflexión del 29 de Abril: AUTONOMIA DEL GRUPO
Reflexión del 28 de Abril: DOS "NORMAS MAGNIFICAS"
viernes, 27 de abril de 2012
Reflexión del 27 de Abril: DESCUBRIMIENTOS ALEGRES
Reflexión del 26 de Abril: EL PUNTO ESENCIAL NO ES LA FELICIDAD
COMO LO VE BILL, p. 306
En mi búsqueda de "ser feliz", cambié empleos, me casé y me divorcié, tomé curas geográficas y me metí en deudas - financieras, emocionales y espirituales. En A.A. estoy aprendiendo a madurar. En vez de exigir a la gente, lugares y cosas, que me hagan feliz, puedo pedir a Dios que me haga aceptarme a mí mismo. Cuando me abruma mi problema, los Doce Pasos de A.A. me ayudarán a desarrollarme a través del dolor. La experiencia que gano puede ser un regalo para otros que sufren del mismo problema. Como dijo Bill, "Cuando llega el dolor, se espera de nosotros que aprendamos de buena gana la lección que nos deje, y ayudemos a otros a aprender. Cuando la felicidad llega, la aceptamos como un don, y le damos gracias a Dios por ella".
(Como lo Ve Bill, p. 306).
miércoles, 25 de abril de 2012
Reflexión del 25 de Abril: ENTRAR EN UNA NUEVA DIMENSIÓN
martes, 24 de abril de 2012
Reflexión del 24 de Abril: APRENDER A AMARNOS A NOSOTROS MISMOS
TAL COMO LA VE BILL, No. 252
Cuando hice mi inventario personal descubrí que tenía relaciones poco saludables con la mayoría de la gente en mi vida, por ejemplo con mis amistades y con mi familia. Siempre me sentía aislado y solitario. Bebía para adormecer mi dolor emocional.
Por medio de permanecer sobrio, de tener un buen padrino y de trabajar los Doce Pasos, podía aumentar mi reducida dignidad. Primero, los Doce Pasos me enseñaron a ser mi mejor amigo y entonces, cuando podía amarme a mí mismo, pude llegar a amara a otros.
lunes, 23 de abril de 2012
Reflexión del 23 de Abril: AA no es una panacea
…sería un producto del falso orgullo el creer que Alcohólicos Anónimos es un curalotodo, aún para el alcoholismo.
TAL COMO LA VE BILL, No. 285
En mis primeros años de sobriedad estaba lleno de orgullo, pensando que A. A. era el único tipo de tratamiento para lograr una vida buena y feliz. Ciertamente fue el ingrediente básico de mi sobriedad y aún hoy día, con más de doce años en el programa, estoy involucrado en reuniones, apadrinamiento y servicio. Durante los primeros cuatro años de mi recuperación, me resultó necesario buscar ayuda profesional, ya que mi salud emocional era muy pobre. También hay otros que han encontrado sobriedad y felicidad en otras organizaciones. A. A. me enseñó que tenía la opción de hacer todo lo que fuera necesario para enriquecer mi sobriedad. Puede ser que A. A. no sea un curalotodo, pero es el centro de mi vida sobria.