viernes, 28 de febrero de 2014

¿COMO? ¿NO HAY PRESIDENTE?

Cuando se les dice que nuestra Sociedad no tiene presidente con autoridad para dirigirla, ni tesorero que pueda exigir el pago de cuotas… nuestros amigos se quedan sorprendidos y exclaman: “Eso no puede ser así…”

 

DOCE PASOS Y DOCE TRADICIONES, p. 157


 

Cuando por fin llegué a A. A. no podía creer que no había tesorero que pudiera “exigir el pago de cuotas”. No me podía imaginar una Comunidad que no exigiera contribuciones económicas a cambio de servicios. Fue la primera, y hasta la fecha la única, experiencia que tuve de recibir “algo por nada.” Ya que no me sentía abusado o engañado por los a.a., me era posible abordar el programa sin prejuicios y con mente abierta. No querían nada de mí. ¿Qué tenía que perder? Doy gracias a Dios por la sabiduría de los cofundadores que conocían tan bien el desdén que tiene el alcohólico a ser manipulado.


jueves, 27 de febrero de 2014

UNA ESTABILIDAD ÚNICA

…sólo existe una autoridad fundamental: Un Dios amoroso que puede manifestarse en la conciencia de nuestro grupo… El anciano estadista es el que comprende lo sabia que ha sido la decisión del grupo, que no abriga rencor al verse reducido a una posición menos importante y cuyo juicio, madurado por considerable experiencia, es justo; es el individuo dispuesto a esperar el desarrollo de los acontecimientos.

 

DOCE PASOS Y DOCE TRADICIONES, pp 157,161


 

En la tela de la recuperación del alcoholismo están tejidos los Doce Pasos y las Doce Tradiciones. Conforme progresaba mi recuperación, me daba cuenta de que este nuevo manto estaba hecho a la medida.


 Los veteranos del grupo, amablemente, me ofrecían sugerencias cuando me parecía imposible cambiar. Las experiencia compartidas de todos se convertían en la sustancia misma de amistades valoradas. Yo sé que la Comunidad está lista y preparada para ayudar a todo alcohólico en todas las encrucijadas de la vida. En este mundo rodeado de multitud de problemas, esta seguridad me parece una estabilidad única. Aprecio mucho la dádiva de la sobriedad. Le doy gracias a Dios por la fortaleza que recibo en una Comunidad que verdaderamente existe para el bien de todos sus miembros.

miércoles, 26 de febrero de 2014

UNA HISTORIA DE ÉXITO FUERA DE LO COMÚN

“A. A. no es una historia de éxito en el sentido común y corriente de la palabra. Es la historia del sufrimiento transmutado bajo la gracia de Dios, en progreso espiritual.”

 

TAL COMO LA VE BIL, No. 35


 

Al entrar en A. A., escuchaba a la gente hablar de la realidad de su vida de bebedor: La soledad, el terror y el sufrimiento. Al escucharles más, les oía describir otra realidad muy diferente: La realidad de la sobriedad. Es una realidad de libertad y de felicidad, de intención y dirección y de serenidad y tranquilidad con Dios, con nosotros mismos y con la gente. Cuando asisto a las reuniones, me reintroducen a esta realidad una y otra vez. La veo en los ojos y la escucho en las voces de aquellos alrededor mío. Trabajando en el programa, encuentro la dirección y la fortaleza que hacen posible hacer mía esta realidad. La alegría de A. A. demuestra que esta nueva realidad está a mi alcance.

EL DESAFÍO DEL FRACASO

“En la economía de Dios, no se desperdicia nada. Mediante el fracaso, aprendemos una lección de humildad que por dolorosa que sea, es probablemente necesaria.”

 

TAL COMO LA VE BILL, No. 31


 

¡Qué agradecido me siento hoy por saber que todos los fracasos del pasado eran necesarios para que yo estuviera donde estoy! Por muchas penas me vino la experiencia y en el sufrimiento llegué a ser obediente. Cuando buscaba a Dios, como yo lo concibo, Él compartió conmigo sus dádivas preciosas. Por la experiencia y la obediencia, empezaba el desarrollo, seguido de la gratitud. Sí, y luego me vino la paz del espíritu, viviendo y compartiendo la sobriedad.

sábado, 22 de febrero de 2014

ORIENTACIÓN

…esto significa la creencia en un Creador que es todo poder, justicio y amor: Un Dios que me tiene asignado un propósito, un significado, un destino de crecer, aunque sea poco y a tropiezos, hacia Su imagen y semejanza.

 

TAL COMO LA VE BILL, No. 51


 

Según iba dándome cuenta de mi propia impotencia y de mi dependencia de Dios, como lo concibo yo, empezaba a ver que había una vida que, si yo hubiera podido tenerla, la habría elegido para mí desde el principio.

 

Por medio de un trabajo asiduo de los Pasos y la participación en la vida de la Comunidad, he llegado a saber que hay de verdad un camino mejor hacia el cual se me está guiando. A medida que voy sabiendo más acerca de Dios, me veo posibilitado de confiar en Su forma de obrar y en los planes que Él tiene para el desarrollo de Su carácter en mí. A paso rápido o lento, crezco acercándome más a la imagen y semejanza de Dios.it

viernes, 21 de febrero de 2014

SOY PARTE DEL TODO

 

En seguida me volví en una parte, aunque fuera una pequeñísima parte, de un cosmos…

TAL COMO LA VE BILL, No. 225

 

Cuando llegué por primera vez a A. A., me convencí de que “esa gente” era amable, tal vez un poco ingenua, quizá demasiado amistosa, pero gente fundamentalmente buena y sincera (con quien yo no tenía nada en común). Los veía en las reuniones, por supuesto, era allí donde “ellos” existían. Les daba la mano a “ellos” y, después de irme de la sala, los olvidaba.

Luego, un día mi Poder Superior, en quien no creía todavía, dispuso que hubiera un proyecto fuera de A. A. en que participaban por casualidad muchos miembros de A. A. Trabajamos juntos, llegué a conocerlos a “ellos” como seres humanos. Llegué a admirarlos a “ellos”. “Su” forma de practicar el programa de A. A. en sus vidas diarias y no meramente en las palabras que les oía decir en las reuniones era lo que me atraía y quería lo que ellos tenían. De repente, “ellos” se convirtieron en “nosotros.”

 

Desde ese momento no me he tomado un trago.

miércoles, 19 de febrero de 2014

NO SOY DIFERENTE

Al principio pasaron cuatro años antes de que A. A. llevara la sobriedad tan solo a una mujer alcohólica. Como aquellos de “fondo alto”, las mujeres decían que eran diferentes; A. A. no podía ayudarles. No obstante, al irse perfeccionando la comunicación, debido principalmente a las mujeres, la situación fue cambiando.

 

Este proceso de identificación y transmisión ha seguido. El borracho de los barrios perdidos decía que él era diferente. Se oía aun más vociferante al mundano (el beodo de la alta sociedad) decir lo mismo. Y a los artistas, los profesionales, los ricos, los pobres, las agnósticos, los indios, los esquimales, los soldados veteranos y los presos.

 

Sin embargo, hoy en día, toda esta gente, o otros muchos más, hablan de los mucho que nos parecemos todos los alcohólicos, en la hora de la verdad.

 

TAL COMO LA VE BILL, No. 24


 

Yo no puedo considerarme diferente en A. A.; si lo hago me aislo de otros y del contacto con mi Poder Superior. Si me siento aislado en A. A. no es culpa de los otros. Es algo que yo he creado por sentirme de algún modo “diferente”. Hoy practico ser simplemente un alcohólico más en la Comunidadmundial de Alcohólicos Anónimos.